#Imagina de One Direction

Estabas esperando en la fila junto a un montón de chicas y algunas madres a que abrieran de una vez la firma de discos de tu grupo favorito, One Direction. Era la primera vez que venían a tu país y no sabías cuando iban a volver, por eso habías puesto todo tu empeño en ir. Habías estado ahorrando para poder pagarte el billete de tren a la ciudad a la que venía One Direction, porque tú no vivías en la capital. Te había costado que te dejaran ir sola junto a una amiga porque tus padres no podían acompañarte debido al trabajo, pero finalmente lo habías conseguido. Desgraciadamente el día anterior a ir a la firma de discos tu amiga se puso enferma, y no bajaba de los 40ºC de fiebre. Incluso había tenido que ir a urgencias. Aunque ella se moría de ganas por ir, al igual que tú, ambas sabíais que no podía ni dar dos pasos en esas condiciones. Por eso, muy a tu pesar, esa mañana te habías montado en el tren tú sola, pero con dos CDs. “Asegúrate de que Zayn lo firma”, te repitió antes de marcharte, por teléfono. Y ahora estabas en una ciudad totalmente distinta, justo en el centro de la plaza de un gran centro comercial.

Si te estirabas un poquito podías ver las cinco sillas vacías detrás de la mesa. Eso sí, para ver a los seguratas no te hacía falta moverte del sitio, os tenían bien controladas. “Ni que fuéramos capaces de secuestrarlos”, pensaste. De repente las chicas que tenías delante empezaron a murmurar y a emitir pequeños grititos y cuando te asomaste para ver las sillas te encontraste con cinco angelitos sentados en ellas. No te lo podías creer, no sabías si era un sueño o de verdad eran tan guapos en persona. Una sonrisa se extendió por tu cara ante el hecho de que, cuando avanzara la fila, los ibas a tener a menos de medio metro de distancia. Entonces te empezaste a poner nerviosa. La verdad es que habías pensado que cuando los vieras en persona te darías cuenta de que tan sólo eran cinco chicos normales de carne y hueso. Pero aún eran más guapos y perfectos en la realidad que en los posters.

De pronto miraste la ropa que llevabas, no era nada del otro mundo, llevabas puesta tu camiseta favorita, que siempre te daba suerte. Habías decidido no ponerte la camiseta que tenías de 1D para no parecerles una obsesionada, pero ahora no sabías muy bien si aquello había sido una buena idea. Tú nunca te habías considerado fea, simplemente eras del montón, demasiado tímida para poder destacar. Y te dabas cuenta de que probablemente cualquier otra chica les parecería más guapa que tú.

“Esto es una firma de discos, TN, no un concurso de belleza”, te dijiste a ti misma. Tan solo tenías que conseguir que te firmaran los discos antes de que te diera un infarto. Entonces viste que algunas chicas les pedían un abrazo a alguno de los chicos. Sonreíste como una boba al imaginarte como sería estar entre los brazos de Niall. Él siempre había sido tu favorito.

La fila avanzaba con rapidez y entre tanto unas pocas chicas sacaban fotos y grababan todo lo que pasaba en video. Tú no te habías llevado tu cámara porque sabías que te temblaría tanto el pulso que echarías todo a perder. Además, siempre habías pensado que un recuerdo era mucho más bonito que 50 fotos.

Cuando quedaban como veinte chicas por delante de ti se te empezó a formar un nudo en el estómago. Notaste como se te subían los colores a la cara y te ponías roja. Siempre habías odiado eso, mientras que el resto de chicas y chicos de tu edad rara vez se ponían rojos, tú lo hacías constantemente y nunca lo podías evitar ni controlar. Esperabas poder parecer una chica decente y que no te temblara la voz, porque se podría decir que un trozo de gelatina en un terremoto estaría más sereno que tú.

Respiraste hondo varias veces intentando relajarte. Tres, dos chicas por delante de ti. Louis te sonrió a la vez que le dabas los dos libritos de los CDs, el tuyo y el de tu amiga. Estaba tan cerca que daban ganas de tocarle, de revolverle el pelo. Pero te contuviste y sonreíste roja como un tomate. Avanzaste cuando los dos libritos pasaron a manos de Liam. Le dijiste un tímido “hola”.

Liam: Hola señorita.
Te reíste y te relajaste un poco. Al fin y al cabo seguían siendo esos idiotas que siempre andaban haciendo el tonto. Liam levantó el boli del papel y observaste a Harry, con su pelo rizado despeinado y sus hoyuelos.
Harry: Hi.

TN: Hi, Harry.

Sonreíste.Él siempre tan inglés, con su voz grave. Miraste a tu izquierda. Cogiste aire y te dijiste “tu puedes, TN”. Niall te miró con esos hermosos ojos azules y sonrió mostrando sus brakets.

Niall: Holaaa =D

Pensaste que eso no podía ser verdad, que tenías que estar en el cielo. Dijiste un tímido “hola” y te quedaste mirando como Niall imprimía su firma en los libritos. Habías esperado este momento durante tanto tiempo, tenías tantas cosas que decirle… Que él era especial, que no tenía por qué sentirse mal cuando alguna fan lo ignoraba porque para muchas otras chicas él era perfecto… pero ahora que lo tenías delante estabas como bloqueada, no sabías que hacer. De pronto te diste cuenta de que la fila estaba avanzando y tenías que moverte, así que no lo pensaste mucho.

TN: Can I have a hug from you, Niall??

Dijiste con mucha vergüenza. Entonces él levantó la cabeza del papel y posó sus ojos sobre los tuyos.

Guardia de seguridad: No, eres demasiado fea como para tocarlo JAJAJAJAJAJAJAJA

Miraste a ese gorila vestido de negro que había al lado de la mesa. Le viste reirse… de ti. La chica que estaba detrás de ti te miró con compasión y fulminó con la mirada a ese hombre. Tú… apretaste los puños e intentaste enterrar las ganas de llorar, te sentías muy sola allí sin tu amiga, humillada delante de tus ídolos. Miraste a Niall, el cual seguía mirándote sentado en aquella silla, sin hacer nada. Notaste que los ojos se te llenaban de lágrimas y que se te empañaba la vista. Adelantaste a un grupito de chicas que estaban delante de ti y saliste corriendo.

No sabías hacia donde ibas, pero necesitabas alejarte de ese lugar. Miraste los CDs sin los dos libritos que llevabas en la mano, te los habías dejado encima de la mesa. Pero la verdad es que te daba igual, no querías tener la firma de unos cobardes que no hacían nada por defender a sus fans. Te preguntaste qué habría pasado si aquel guardia te hubiera pegado, ¿habrían One Direction permanecido quietos mirando? Porque te sentías peor que si te hubieran pegado una bofetada. Fuiste aminorando la velocidad, y en un arrebato de ira tiraste tu CD contra una columna del centro comercial. Viste los pedazos esparcirse por el aire.

-Espera – te dijo una voz conocida en inglés. Te giraste y viste a Niall corriendo detrás de ti. Verle allí aún hizo que te cayeran más lágrimas por las mejillas.

TN: ¡¿Por qué no has hecho nada?! ¿Por qué te has quedado callado viendo como ese tío me hacía daño? – Le gritaste en inglés.

Él se paró a unos metros de distancia.

Niall: Lo siento… Yo… No sabía qué hacer. Tampoco sabía muy bien qué era lo que estaba pasando.

Te diste la vuelta, no soportabas que la gente te viera llorar. Oiste como Niall se acercaba a ti.

Niall: No sabía que hacer porque me parecía una tontería lo que ese imbécil ha dicho. No podía entender como tú te creíste sus palabras en un segundo. Y al mirarte… supe lo que es ver un ángel llorando.

TN: Todo lo que estás diciendo es mentira.

Niall: No lo es. Mírame a los ojos y verás que mi corazón no miente.

Te frotaste los ojos como pudiste y te giraste, pero antes de que te diera tiempo a reaccionar Niall te abrazó.

Niall: Perdóname, por favor…

Te separaste de él y le miraste a los ojos. Parecía sincero.

Niall: Te prometo… te prometo que jamás volverás a sentirte así.

Soltaste una carcajada y te giraste a recoger los pedazos rotos del CD. Lo que te acababa de decir era un truco de estrella. ¿Cómo iba a prometerte eso?

TN: ¿Acaso eres un superhéroe y cada vez que alguien me haga sentir mal tu aparecerás de la nada y lo fulminarás con tu visión de rayos X?

Niall se agachó junto a ti y te ayudó a recoger los trozitos de plástico.

Niall: Siempre defenderé a las personas que quiero, aunque yo sea tan aterrador como un bebé pingüino – te dijo él con convicción.

TN: Puede que eso sea verdad, pero tú no me quieres.

Niall: Si me dejas conocerte, llegaré a hacerlo.

Te levantaste y caminaste en dirección contraria a Niall, hacia una papelera. Soltaste los trozos de caratula. El CD había quedado destrozado. La carcasa y todo. Estaba irreconocible. Niall te siguió y te agarró del brazo.

Niall: Lo digo en serio.

Apretaste los labios.

TN: Los chicos nunca decís nada en serio. Sé cómo actuáis, en un momento una chica es el centro de vuestro universo, y al segundo siguiente no existe.

Niall: Yo soy distinto. Déjame demostrártelo.

TN: ¿Cómo?

Niall se quedó unos segundos pensando.

Niall: Déjame pagarte otro CD. Al fin y al cabo lo has roto por mi culpa.

TN: No necesito tu dinero, ¿qué te crees, que todos somos pobres menos tú?

Niall: No es eso … aún no me has dicho como te llamas.

TN: Me llamo ___(TN)

Niall: TN, déjame invitarte a algo, a tomar algo. Lo que quieras. Pero quiero estar contigo, y demostrarte que no soy como el resto de los chicos.

TN: ¿Sabes cuál es el problema? Que cada vez que me he creído eso, el chico en cuestión ha acabado siendo tan capullo como los demás.

Niall: Conmigo no pasará eso. Y si pasa… podrás…. quemar todas las cosas que tengo de JB, mi guitarra y mis gorras.

Te reíste.

TN: ¿Lo dices de verdad?

Niall: No, me estoy arrepintiendo, mejor quitamos lo de Justin…

Los dos os reísteis.

TN: No, no, no. Ahora no te puedes echar atrás. Hagamos una cosa, tú me enseñas a tocar la guitarra y yo olvido todo lo que ha pasado, ¿vale?

Niall: Vale.

Te llevaron a una cafetería dónde estaban Josh Devine y Paul esperando a que los chicos acabaran de firmar discos. Allí esperaste junto a ellos y les pudiste hablar. La verdad es que no te imaginabas que fueran tan majos.

Josh: Ya ves, mientras los chicos acaparan toda la atención del centro comercial, las fans ni se percatan de que yo y Paul estamos en una cafetería.

Paul: Claro que si intentaran hacerle algo a Josh…

Paul te enseñó sus biceps y supiste que estaban bien preparados para los contratiempos.

Cuando los chicos acabaron de firmar y la mayoría de las fans se fueron, vinieron a donde vosotros estabais.

Niall: ¿Dónde está la chica que quiere aprender a tocar? – Dijo Niall, y lo viste aparecer con una de sus guitarras colgada de la espalda, la que tenía una pintura sunburn, una de tus preferidas.

Sonreíste y él se sentó en un taburete a tu lado. Se quitó la cinta de la espalda y te tendió la guitarra.

Tú la cogiste con muchísimo cuidado.

Niall: AAAAAAHHHHH QUE SE TE CAE QUE SE TE CAE!!!!!!

Niall comenzó a mover la guitarra aún en tus manos y tú te pegaste un susto tremendo, realmente habías puesto una cara de horror.  Niall y los demás empezaron a reírse y tú suspiraste. Menos mal que no le había pasado nada a la guitarra, por mucho que Niall bromeara seguro que era cara.

Niall: Pero cógela sin miedo mujer.

Justo cuando Niall iba a explicarte como debías colocar los dedos de la mano izquierda tu tocaste el arpegio de “When you’re gone” de Avril Lavigne. Niall te miró estupefacto. Entonces tocaste el principio de “Wake me up when september ends” de Green Day. La guitarra era genial, tenía un sonido que nada se comparaba al de tu guitarra.

Niall: Tú… sabes tocar.

TN: Claro.

Niall: ¿Entonces por qué quieres que yo te enseñe?

TN: ¡Porque soy muchísimo peor que tú! Además… el ritmo de WMYB siempre se me resiste…

Niall te preguntó si te sabías los acordes y le dijiste que sí, pero solo los abiertos. Él te enseñó los acordes originales y más tarde el ritmo. Pasaste una tarde entre amigos aprendiendo a tocar algunas canciones que siempre te habían gustado. Al final conseguiste que Zayn, Liam, Harry, Louis y sobre todo, Niall, no solo te firmaran los dos libritos, si no que también te los dedicaron. Se estaba haciendo tarde y tu tenías que ir a la estación a coger el tren que te llevara a tu ciudad. Los chicos se ofrecieron a llevarte, pero tu dijiste que no. Bastante habían hecho aguantándote toda una tarde xD Les diste un abrazo a todos, incluido Paul, que no era tan duro como parecía.

Zayn: Ojala os veamos algún día a ti y a tu amiga en un concierto 😉

TN: ¿Os seguiréis acordando de mí?

Louis: Si vas rompiendo CDs por ahí, ¡seguro que sí! =P

Os reisteis y te empezaste a alejar de ellos. Entonces te diste cuenta de que alguien te estaba siguiendo.

Niall: ¿Vas a ir tú sola hasta la estación? ¿A esta hora? ¿Con tan poca luz por la calle?

TN: Está anocheciendo, Niall. Tampoco es tan tarde.

Niall: Déjame acompañarte, no quiero que te pase nada.

Asentiste. Empezasteis a caminar por la calle. Os encontrasteis a poca gente, lo cual era extraño, pero tú lo preferías así, no querías que la prensa metiera a Niall en un marrón porque se pensaran que tu eras su novia o algo. Hablabais de vuestros gustos y de cosas sin importancia, como si fuerais amigos de siempre. Llegasteis a la estación y Niall te acompañó hasta la zona donde había que entregar los billetes.

Niall: Bueno, parece que es hora de despedirnos…

Le abrazaste y le susurraste al oído: Muchas gracias, nunca voy a olvidar este día.

Os separasteis y Niall te miró a los ojos.

Niall: ¿Pero será un recuerdo bueno o malo?

TN: Ah… es un secreto…

Entonces te diste cuenta de que Niall tenía algo en la mano.

Niall: Toma, es para ti. Sé que no lo necesitas, pero… quería que tuvieras un recuerdo de este día. Un recuerdo mío.

Te dio un CD nuevo, pero sin el plástico. Tú lo agarraste y le golpeaste a Niall en la cabeza.

Niall: Oyeee, ¡¡desagradecida!!

TN: Te dije que no quería tu dinero…. pero gracias.

Sonreíste y le diste un beso en la mejilla. Sacaste el billete de tu bolso y entraste en zona restringida para Niall. Te giraste y le dijite adiós con la mano. En esos momentos no sabías si lo que había pasado ese día era bueno o malo. Porque te lo habías pasado bien con ellos, pero después lo recordarías y te pondrías triste ya que no los ibas a poder volver a ver en mucho tiempo, y para cuando lo hicieras no se acordarían de ti.

Entraste en el tren y te sentaste en tu asiento. Como te quedaba mucho tiempo por delante decidiste cambiar tu librito firmado por el del CD nuevo, y al hacerlo algo se cayó del nuevo librito. Era un papel replegado. Lo desdoblaste y te encontraste una letra redondita y divertida, con personalidad. Leiste: <<Hey, I just met you, and this is crazy, but here’s my number, so whassap me, maybe?>> Y debajo había un número de teléfono móvil. De repente te empezaste a reír.

La verdad es que Niall no era como ningún otro chico que hubieras podido conocer.

Anuncios

Y tú, ¿qué piensas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s