El sonido de las despedidas

Llegará un día en que dejarás de usar el llavero que te di.

Llegará el día en el que cuando pronuncien mi nombre, no te acordarás de mí.

Habrá un día en el que seguirás con tu vida, y ese camino ya no me incluya a mí.

Verás el mundo de mil colores diferentes, y yo solo seré gris. Y algún día tendré que aceptar que serás feliz junto a otra persona y que nunca más me volverás a necesitar, pero aún así…

Aún así, aunque una macabra intuición me haga saber todo, no me gusta el sonido de las despedidas.

Suena a gotas de lluvia contra el suelo.

A frío y vaho.

Y a lo lejos, a veces me parece percibir la leve vibración de las dulces y gastadas cuerdas de un viejo y amargo violín roto.

Sé que esto es necesario, que no lo haces porque sí. Las razones se agolpan en mi mente, y aunque quiera, sé que no tengo ningún derecho de retenerte.
Pero te quiero para mí, la distancia ya ha jugado con demasiadas personas y no quiero perderte.

Puedo sentir como una pequeña parte de ti ya ha comenzado a olvidarme.

Sé por experiencia que lo que parece un tatuaje, permanente e imborrable, con el tiempo carece de significado alguno en nuestros recuerdos.

Las fotografías se desgastan, al igual que la memoria. Aquel CD que me grabaste, se acabará rayando.

Y los sentimientos, por mucho que intentemos evitarlo, se acabarán resquebrajando.

Anuncios

Y tú, ¿qué piensas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s