Imagina de Niall

Nuevo #Imagina, aunque sea un poco tarde este es mi regalo de Reyes para la gente que leéis mi blog, y para mi muffin de chocolate! =3 espero que os guste =D

Eran las siete de la mañana de un frío día de invierno. Estabas sentada en la cama y mirabas por la ventana las luces de otras casas, decorando, iluminando con colores chillones, avisando de que se estaba acabando la Navidad.

Te tocaste la nariz y la notaste helada. La calefacción de la casa la apagaban por la noche, y a esta hora tus padres todavía no se habían levantado. Pero tú no podías dormir. Siempre te había pasado aquello desde pequeña. No es que sufrieras de insomnio, ni mucho menos. Era día 6 de enero, Reyes.

Bostezaste y te escurriste un poco más entre las sábanas. Aunque pareciera mentira, seguías teniendo la misma ilusión infantil. Todos los años podías predecir qué eran casi todos los paquetes de debajo del árbol, pero eso a ti te daba igual. Nada se comparaba a la sensación que te producía rajar el papel, encontrar justo lo que querías, o quizás una pequeña sorpresa. Estar en familia, pasar el día compartiendo momentos, jugando, disfrutando… hablando con amigos que hacía mucho que no veías…

El nudo de tu estómago te recordó una de las razones por las que no estabas durmiendo. Su pelo despeinado, sus ojos azules, brillantes, su sonrisa… todo él se coló en tus pensamientos por enésima vez. El dulce duendecillo te robaba el sueño de unas maneras increíbles. Hacía poco más de un año que no lo veías en persona, porque en la televisión e Internet estabas harta ya de leer cosas sobre él, sobre ellos. Te preguntabas si no te habría olvidado ya…

Echaste a un lado el edredón y las puntas de tus pies rozaron el frío suelo. Te estiraste un poco para alcanzar las zapatillas y te pusiste en pie, a pesar de no saber muy bien qué demonios ibas a hacer hasta que fuera una hora razonable para despertar a tus padres. Te acercaste a la ventana y apoyaste una mano en la pared, sintiendo el frío que se colaba entre los ladrillos. Suspiraste. En tan pocos años habían cambiado tantas cosas… te habías tenido que cambiar de instituto, al igual que todos tus antiguos compañeros, pues vuestro colegio no daba el bachillerato, y con eso ya nada era igual. Sí, tenías nuevos amigos y seguías viendo a tus viejos amigos, pero sentías que era diferente. Ya no conocías a todo el mundo, no habías compartido tu vida entera con ellos.

Después… Niall ya no estaba. Era uno de tus mejores amigos, y parecía que fuerais hermanos. Vuestras madres eran muy amigas y desde pequeños siempre os veías como mínimo una vez al mes. Al principio os dedicabais a jugar juntos, una simple tarde al lado de otro niño que no volveríais a ver en bastante tiempo. Con el tiempo, eso cambió. Crecisteis, ya no había ni muñecas ni coches tele-dirigidos, pero eso no impidió que os unierais todavía más. No ibais al mismo colegio, él iba a uno privado, religioso, muy estricto según podías ver en su uniforme, que estaba lejos de donde vivíais, pero lo pasabais genial cuando vuestras familias se reunían. Al dejar atrás los juegos de niños tuvisteis que encontrar otras cosas que hacer juntos, explorar las afueras del pueblo, conversar. Y así descubristeis que erais muy parecidos.

Pasaron los años y cada vez os veíais más a menudo, no podíais esperar a que vuestras madres decidieran quedar, así que vuestra amistad se impuso. Los teléfonos, al principio sólo para confirmar las horas de quedar, más tarde empezaron a sonar con continuidad. El ordenador, los mensajes, todo era una forma de estar en contacto con él. Incluso un verano os llegasteis a mandar cartas. La Navidad era una estación especial. Desde que tenías uso de razón recordabas pasar el día de Reyes junto a Niall, cambiabais los regalos que como no, vuestras madres habían comprado (aunque eso entonces vosotros todavía no lo sabíais), jugabais juntos, riendo, y comíais la merienda. Cuando pasó el tiempo, el día de Reyes tan solo era una excusa para demostraros vuestro cariño. Elegir los regalos cada año se complicaba más, pero nunca os defraudabais.

Sin embargo todo eso había cambiado… Aún recordabas el día que Niall te dijo que pensaba presentarse a The X-Factor. No te miró en todo el rato que estuvo hablando, y cuando tu le cogiste de la mano y le preguntaste por qué estaba tan raro, te dijo que tenía miedo de que a ti también te pareciera una tontería. Él creía que no tenía suficiente talento. Cada año se presentaban montones de personas que tenían unas cualidades extraordinarias, y a pesar de ello, resultaban eliminadas. Aquel día, pegada a la tele, cuando hizo la audición, no sabías muy bien quien de los dos estaba más nervioso, si él allí, delante de los jueces, con sus mejillas sonrosadas, o tú sentada en el sofá, apretándole la mano a tu madre.

Al final todo salió bien. Katy Perry dijo que sí, Simon Cowell los llevó a la fama. Niall, junto con Zayn, Harry, Liam y Louis. One Direction, la boyband del momento, nada más y nada menos. Viajaban por todo el mundo, conciertos, entrevistas, programas de televisión… Incluso tenían una tienda donde vendían todo su merchandaising. Pero ya no tenían tiempo para viejas amigas.

Te volviste a sentar en la cama, todavía con el pijama puesto. Aún no te acostumbrabas a no tenerlo por allí cerca, estorbando, molestando con su risa escandalosa, preguntando qué había para comer. En ese momento cerraste los ojos, pidiendo que por favor, Niall apareciera por arte de magia debajo del árbol. Te daban igual las converse que llevabas pidiendo dos años. El nuevo móvil tampoco lo necesitabas, ya te apañarías unos meses más con tu patata electrónica, que parecía que de un momento a otro se iba a caer a pedazos. Cambiarías todo, absolutamente todo, los regalos habidos y por haber, porque Niall volviera a estar contigo.

Sabías que era un sueño bastante imposible de cumplir. Ni siquiera sabías cuando iba a volver a su casa o si todavía estaba por Nueva York. Hacía meses que habías dejado de mandarle e-mails porque ya no tenía tiempo para contestarte. ¿Cómo habíais llegado a aquella situación? Recordabas cuando a los cinco minutos de haberle mandado un correo electrónico ya oías el sonido de un nuevo mensaje en tu bandeja de entrada. Pero ahora… sólo existía el silencio. En ocasiones te sentías como una fan más, sin obtener contestación a tus menciones de twitter.

Volviste a suspirar, parecía que aquello era lo único que sabías hacer. ¿De qué servía eso? ¿Los pensamientos, la tristeza, la nostalgia de un pasado perdido? Echar de menos a Niall no mejoraba las cosas. Quizás tarde o temprano tú también lo tendrías que olvidar, tal y como él te había olvidado a ti. Pero habíais compartido tantos momentos juntos… eran demasiadas las cosas que os unían, cicatrices de aquella vez que te retó a subirte a la vieja casa abandonada que había en un árbol, una de sus púas especiales, ese peluche que te consiguió en la feria después de gastarse todos sus ahorros…

Te levantaste y cogiste a Michael, el enorme oso rosa que había en la silla al lado de tu escritorio. Hundiste tu cara en el peluche y sentiste el olor a fresa, bueno, a frambuesa según Niall. Ya sólo podías abrazar un muñeco relleno de algodón cuando en realidad querías hundirte en los brazos de Niall. Él, que había estado allí para ti desde que tenías uso de razón. Que era uno de esos amigos de verdad, de los de toda la vida, de esos que más tarde se convierten en los “tíos” de tus hijos. Aunque hacía tiempo que esa última parte ya no la percibías así. En los meses después de que Niall entrara a concursar en el factor-X te diste cuenta de que lo que sentías por él era algo más que amistad. No te preocupabas simplemente por él, no sólo lo echabas de menos. También notabas el efecto de los celos, al principio más apagados, que poco a poco surgieron definitivamente. Quizás sentías eso porque era tu mejor amigo y lo querías para ti, o quizás había algo más.

Amor o simplemente un encaprichamiento, no lo podías saber, sobretodo con lo lejos que estaba Niall. Tus amigas bromeaban diciéndote que estabas enamorada, pero tú no lo tenías tan claro. No querías precipitarte y ponerle una etiqueta a tus sentimientos, porque hay veces que crees que estás enamorada, que lo tienes todo, y después llega otra persona que te hace sentir cosas que jamás hubieras imaginado. Con Niall todo era muy natural, no querías estropearlo. ¿Quién podía probar que, en el caso de que los dos sintierais lo mismo, no se iba a ir todo al traste? Las parejas se separaban, y eso os podía pasar. No había nada que indicara que lo vuestro era amor verdadero. Preferías quedarte con su amistad, aunque claro, ahora que era famoso… podías llegar a perder incluso eso.

Un ruido en el pasillo te sacó de tus pensamientos y miraste el reloj de pared. Ya era hora de abrir los regalos.

***

Bajo el árbol había unos cuantos paquetes, algunos llevaban tu nombre y otros no. Tras rajar el papel, conseguir un móvil nuevo y (con toda tu sorpresa) las converse que querías junto con unas botas uggs, te sentaste con tus padres en el sofá. Mamá sonrío al encontrar la cuarta temporada de su serie favorita y papá se probó delante del espejo la corbata que le habías regalado. Ellos también intercambiaron los regalos y tras recoger, mamá sacó los regalos para tus primos. Viste un regalo solitario en la habitación en la que guardabais todo y preguntaste por qué no lo ponía debajo del árbol.

*_(TM)*: Ah, ya ni me acordaba de que había comprado eso. Es para Maura, la madre de Niall. Pero no sé si este año vendrán…

*_(tn)*: Podrías llamarla.

Mamá hizo un gesto con la mano que significaba que ya lo haría más tarde, y tú te pusiste un poco nerviosa. Quizás, y solo quizás, si venía Maura viniera también Niall…

Pasó la mañana y llegaron tus abuelos, tus tíos y tus primos para comer. Después de pelearos por la sorpresa del roscón y abrir unos cuantos regalos más, se fueron.

Estabas ayudando a recoger cuando de pronto te volviste a acordar del regalo solitario.

*_(tn)*: Mamá, ¿has llamado a Maura?

Ella puso todos los papeles de regalo rasgados en la basura y se giró.

*_(TM)*: Sí, me ha dicho que vendría por la tarde.

*_(tn)*: ¿Y … te ha dicho algo de Niall?

*_(TM)*: No me he acordado de preguntarle, y ella no me ha dicho nada.

Eso era un no. No vendría. Ayudaste a recoger la mesa y te fuiste a tu cuarto. Abriste uno de los cajones de tu escritorio y palpaste la parte de atrás hasta sacar lo que buscabas. El regalo de Niall de este año.

Acariciaste las tapas del cuaderno que tú misma habías hecho, y que además habías decorado por dentro. El aspecto exterior era bastante decente teniendo en cuenta que era la primera encuadernación que hacías, y al abrir las páginas… sí, te había quedado muy del estilo de Niall. “Seguro que le habría gustado…” pensaste a la vez que pasabas las hojas repletas de fotos de su ídolo, Justin, de letras de canciones de The Script, de dibujos que tú misma habías hecho… Llegaste a la primera página, la dedicatoria. Escrita con tu mejor letra, le decías que este cuaderno estaba pensado para que le ayudara a componer sus propias canciones. Lo dejaste encima de la mesa.

Llamaron al timbre y saliste al pasillo. Oíste como tu madre habría la puerta y reconociste la voz de Maura. De pronto… te pareció oir… no, no podía ser. Serían imaginaciones tuyas, pero había alguien más con ellas, y por las cosas que le decía tu madre, no era el marido de Maura. Te apoyaste en el marco de la puerta, conteniendo la respiración. “No más falsas esperanzas, por favor”.

Tu madre te llamó desde el salón para que fueras a saludar, tenías que ser amable. Cerraste la puerta de tu cuarto y al llegar al salón te sorprendió lo que encontraste, desde luego, no te lo esperabas.

Niall: Hola.

Lo miraste y te quedaste parada sin reaccionar. Pero si… pero él no…

*_(tn)*: Hola.

Lograste responder aquel insulso monosílabo. Después de tanto tiempo sin verlo, y sólo eras capaz de decirle eso, cuando en realidad deberías estar abrazándolo. Pero no podías, te parecía todo demasiado irreal.

*_(TM)*: No esperábamos que viniera Niall, no sabíamos si ya estaba en casa o no… – Dijo mamá mirando a Maura.

Maura: Niall quería que fuera una sorpresa para *_(tn)*, hace mucho que no hablan.

Miraste a Niall, si es que en algún momento habías dejado de mirarlo y viste como se ponía un poco rojo.

Niall: Bueno… desde siempre hemos pasado el día de Reyes juntos…

De pronto te acordaste del regalo. Vaya, después de todo, sí que ibas a poder dárselo.

*_(tn)*: Tengo tu regalo.

Os quedasteis callados otra vez. Estabais muy cortados, casi como si no os conocierais.

*_(TM)*: Id a tu cuarto y así podéis hablar que si estamos aquí nosotras parece que enmudecéis.

Le hicisteis caso y al llegar a tu cuarto seguíais sin hablar con normalidad. Él se sentó en la cama. Le diste el cuaderno, ligeramente avergonzada, y permaneciste de pie. Quizás ya no le gustaban esas cosas y todo aquello le parecía muy infantil. Quizás Niall había cambiado y ya no era el de siempre. Quizás… ya no le gustaría estar contigo como antes…

*_(tn)*: Lo siento, no lo he envuelto. No sabía si ibas a venir o no. Hace mucho que no sé nada de ti, un poco más y pienso que te han abducido los extraterrestres.

Niall rió, mostrándote sus brakets, y no pudiste evitar echar un poquito de menos su sonrisa de antes.

Niall: No, si la culpa la tengo yo, como cuando éramos pequeños.

Recordaste los líos en los que os metíais  y las broncas que normalmente recaían sobre él.

Niall comenzó a pasar las páginas del cuaderno y su cara cobró una expresión graciosa. Cara de circunstancias.

“No le gusta…”

Niall: If you ever come back… nunca me había dado cuenta del significado de esta letra hasta ahora…

Él continuaba con la vista sobre el cuaderno. Al cabo de un rato lo cerró y te miró.

Niall: Me conoces demasiado bien. – Dijo sonriendo.

*_(tn)*: Entonces, ¿te gusta?

Niall: Me encanta.

Se levantó de la cama y te abrazó.

*_(tn)*: Te he echado de menos.

Niall: Y yo a ti.

Os separasteis y él volvió a coger el cuaderno.

Niall: Con las prisas se me ha olvidado comprarte algo… – Dijo con una cara extraña.

*_(tn)*: No pasa nada, tenerte aquí es el mejor regalo que podrías hacerme.

Os mirasteis en silencio, sonriendo.

*_(tn)*: No quiero que te vayas….

Niall: Acabo de llegar y ya estás pensando en el final, típico de ti. Esas cosas no dependen de mí, pero ahora estoy aquí, así que aprovechemos el momento. Te tengo que contar montones de cosas.

Os pasasteis la tarde hablando y tú te sentías tan bien… Te habría gustado que Niall se quedara a dormir y seguir hablando toda la noche, pero él prometió volver al día siguiente. También te dio su nuevo número de móvil, el e-mail ya no tenía tiempo de usarlo.

Niall: Ahora soy rico, te puedo llamar y pasarnos hablando muchas horas, que no nos embargan la casa – dijo bromeando. Maura solía amenazarnos con que les iban a embargar la casa a causa de las facturas de teléfono.

Cuando ya se iban a poner el abrigo para irse, vuestras madres se pusieron a hablar otra vez, así que Niall se acercó al árbol de Navidad. Tocó una de las figuritas que había colgadas.

Niall: Ya ni tengo tiempo para pasar un día con mi familia decorando la casa.

*_(tn)*: Pero tienes a montones de chicas locas por ti – dijiste, y en tu mente tú estabas incluida en ese conjunto.

Niall: Lo cambiaría por encontrar a mi princesa – te miró y tú te pusiste un poco triste. Para ti él era perfecto, mientras que para él tú… sólo eras una más. – ¿ Tenéis muérdago?

*_(tn)*: Estás rodeado.

Niall miró hacia la mesita y se rió.

Niall: Si que encuentro las cosas rápido. En Estados Unidos existe la tradición de que besarse bajo el muérdago da buena suerte. Algo así como nuestro beso de fin de Año.

*_(tn)*: ¿Y quién fue la afortunada? – Preguntaste, no muy segura de si querías saber la respuesta.

Niall: Me temo que mi copa de champán.

Los dos reísteis.

Niall: ¿Y tú?

“Te habría besado a ti si hubieras estado conmigo”, pensaste.

*_(tn)*: A mí me recibió mi vaso de agua, el champán está asqueroso.

Niall: ¿No bebiste nada? Uy… yo sé de una que va a tener un poco de mala suerte… te tienes que beber el champán con el que brindas, aunque sea poco.

*_(tn)*: Vah, ya lo arreglaré besando a alguien bajo el muérdago.

Niall: Yo me ofrezco voluntario.

El ambiente relajado que había cambió. Él te mantenía la mirada y tú comenzaste a tener calor.

Niall: Más que nada para traerte buena suerte, que ya se sabe, los irlandeses somos como duendes.

*_(tn)*: Traviesos.

Y él cogió una de las ramitas de muérdago y se la puso justo encima de la cabeza, apoyada en el pelo, manteniendo la cabeza recta para que no se cayera. Entonces se empezó a poner rojo. Después de todo, además de atrevido también era un poco vergonzoso.

Te acercaste a él y le diste un beso en la mejilla.

*_(tn)*: Aquí lo del muérdago no se hace. Y no creo que la mala suerte se pueda quitar así como así.

Niall: Pero eso no quiere decir que yo no quiera besarte.

Notaste las mejillas ardiendo. Cuando el duendecillo se tiraba a la piscina, lo hacía de cabeza.

Niall: Si no quieres, dime que pare. – Se envalentonó y comenzó a acercarse a ti muy despacito.

Simplemente cerraste los ojos y te rendiste. No sabías muy bien que era lo que aquello iba a significar, como cambiarían las cosas, pero lo que sí sabías era que te morías por probar sus labios. Era la primera vez que te besaban bajo el muérdago. Era la primera vez que Niall mostraba esa clase de sentimientos hacia ti.

Aquel día de Reyes fue muy distinto a los demás, muchas cosas cambiaron y las sorpresas que ese día recibiste serían difíciles de superar, por eso el 6 de enero de aquel año siempre permanecería en tus recuerdos, junto con el regalo especial que Niall contribuyó a crear juntando vuestros labios.

Anuncios

2 comentarios en “Imagina de Niall

  1. Me lo has dedicado!!!! Me siento orgullosa de ser tu muffin de chocolate xD
    Mientras leía te estaba imaginando a ti con el 😉
    El final ha sido precioso ^^
    Una última cosa: No tienes fotos de Harry >.<
    Sigue escribiendo 🙂

    Me gusta

Y tú, ¿qué piensas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s