Microrrelato

Abrí un viejo cuaderno y encontré una fotografía dentro. De pronto todo volvió a mi mente: los poemas que él recitaba con pasión, las clases de arquitectura que me daba junto a las arquivoltas de los antiguos edificios. Pero también recordé aquel día en el hospital. El médico dijo que había sido un paroxismo. Murió por culpa de un paroxismo. Lloré sin saber muy bien que significaba aquel término. Lloré agazapada encima de la cama, rodeada de sombras. La rabia se apoderó de mí y quise desgarrar el uniforme del colegio, pero la tela no cedía. Aún así… nunca pensé en romper la fotografía.

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