Presentación de “Siempre donde quieras” de Diego Ojeda – Casa del Libro

El pasado 10 de junio tuve la oportunidad de asistir a la presentación del nuevo libro de Diego Ojeda, Siempre donde quieras. En esta nueva obra mezcla poemas con imágenes y canciones de su último disco. La presentación fue bastante espontánea y dinámica, compaginando la lectura de algunos de los poemas que se incluyen en el libro, con las canciones. Y es que Diego Ojeda cantó y tocó la guitarra, en una especie de “concierto privado”.

Imagen tomada del fb de La Casa del Libro

La verdad es que me esperaba que la presentación se desarrollara de otra manera, más centrada en hablar acerca del libro o quizás de su obra como poeta, con la ayuda de alguien que introdujera el libro; o también que él hiciera una breve introducción y contestara a unas cuantas preguntas antes – o durante – la lectura de los poemas. Sin embargo no fue así. A mí personalmente no me gusta mucho escuchar recitar poesía, pues por alguna extraña razón tengo una manera diferente de leerla en mi mente, aunque tengo que reconocer que fue interesante escuchar cómo recitaba Diego Ojeda algunos versos, pues así era como los escribió y así tendría que ser cómo se leyeran.

En cuanto a su pequeño concierto, sigo sin ser fan de su música.  Simplemente no me gusta ese estilo, entre melancólico y esperanzado. Tiene letras bonitas y algunos versos eran realmente hermosos, pero en conjunto la sensación que transmitía era bastante triste.

No sé cómo organiza La Casa del Libro otras presentaciones, pero desde luego que si vuelven a traer a Diego Ojeda, no vendría nada mal que se plantearan cambiar un poco la estructura, llevar a alguien que hiciera de interlocutor, o crear una sesión de preguntas y respuestas, como hicieron con Loreto Sesma, pero eso ya os lo contaré en otro post.

Finalmente firmó los ejemplares de los presentes.

Ya me leí hace algunas semanas Mi chica revolucionaria, espero poder ponerme pronto con Siempre donde quieras, y espero que me guste tanto o más que el anterior.

Sorteo de Silber Vlogs

¡Hola! Esta entrada es un poco diferente y es para anunciar el sorteo de dos libros de Morgan Matson que organiza Silber en su canal de youtube Silber Vlogs, y en cuyo sorteo participo 🙂 Todavía no he leído ningún libro de Matson, pero no ha sido por no tener ganas, así que ¡a ver si hay suerte! Y de paso os recomiendo que le echéis un vistazo a su canal, hace reseñas de libros y películas.

Aquí os dejo el vídeo dónde anuncia su sorteo, ¿os animáis a participar?

 

Entrevista a Sandra Andrés Belenguer

Hace unas semanas tuve la gran oportunidad de entrevistar, junto con una amiga, a Sandra Andrés Belenguer, autora de los libros El violín negro, La hija de los sueños, El despertar del mal (segunda parte de La hija de los sueños), y Ex Libris.

Sandra Andrés Belenguer

En primer lugar, quiero darle las gracias por acceder a nuestra petición y ser muy amable. Ya conocía a Sandra de haber asistido a la tertulia de su primer libro El violín negro, que se realizó en mi antiguo instituto, pero esa tarde pude conocerla un poco más y compartir con ella impresiones sobre diversos libros; y es que uno de los principales atributos que destacan de Sandra es su pasión por la literatura, ya sea hablando de sus propios escritos o de las obras de otras personas.

Su naturalidad, cercanía y sinceridad hizo que nos sintiéramos muy a gusto; guardo muy buen recuerdo de esa tarde y espero poder volver a verla pronto, ¡quizás en alguna presentación de un nuevo libro!

Comenzamos la entrevista:

Pregunta: ¿Cuándo comenzaste a escribir y cuándo supiste que era tu vocación?

Respuesta: Siempre he escrito, desde que era pequeña, aunque solo fueran redacciones y concursos en el colegio. Yo solía ganar todo tipo de concursos, de Navidad o de Goya por ejemplo, cuando era el centenario; pero no fue hasta que yo tenía unos 16 años y por entonces estaba cursando tercero de BUP – por entonces se estudiaba BUP – hasta que me decidí a hacer un ensayo sobre el fantasma de la ópera, comparando la obra de Gastón Leroux con el musical de Andrew Lloyd Webber, y comparándola también con otras obras literarias clásicas. Ese libro constaba de unas 200 y pico páginas, lo hice con esa edad y lo auto publiqué. Para mí fue, por entonces, mi gran obra. Pero no fue hasta que me licencié en Filología Hispánica cuando realmente me sentí preparada para comenzar a escribir mi primera novela. Fue en un viaje a París, quedé con una escritora norteamericana y ella me dijo que por qué no me decidía a escribir una novela con todos los conocimientos que yo tenía sobre el fantasma. Y dije: ¿y por qué no? ¿Por qué no hacerlo? No comencé a escribir con el ánimo de publicar, sino que comencé a escribir para volcar toda esa pasión que yo sentía por esa leyenda, por ese tema. Y cuando la novela estaba prácticamente terminada fue cuando yo pensé que, ¡caray!, esto puede ser algo publicable, puede ser algo que guste al público, tanto adolescente como adulto. Y fue cuando me decidí a enviarlo a editoriales. Así comenzó un poco toda esta trama.

P: Todas tus novelas publicadas son de juvenil fantásticas, ¿escribes o te has planteado escribir otros géneros como por ejemplo poesía o novela adulta…?

R: Buena pregunta, y voy a dar una primicia. Tengo un libro ya escrito y están valorándolo distintas editoriales. En principio lo envié a las mismas editoriales de juvenil y fueron ellas unánimemente las que me dijeron que esa novela tenía un nivel literario tan bueno que por qué no me pasaba a adulto, que esas editoriales lo veían ya para adulto. Así que ahora mismo os puedo decir que lo están valorando sellos muy importantes ya en un nivel superior, que sería para novela adulta. A mí me gustaría seguir estando en juvenil pero si ellos consideran que puede encajar más en temática adulta, no me voy a negar, desde luego. Yo por lo menos siempre he pensado que escribir novela adulta tenía que ser algo también muy complejo en el mundo editorial que hay hoy en día, pero me voy a arriesgar y si sale todo bien, espero dentro de poco estar en librerías, crucemos los dedos. Pero sí, me gustaría en un futuro [escribir novela adulta]. La poesía me gusta mucho; la poesía sin rima. También me gustaría mucho escribir novela histórica, pero eso ya en un futuro. Por ahora me gusta seguir con la novela juvenil, porque los lectores son realmente muy agradecidos, los lectores juveniles; y es un ámbito en el que me gusta moverme, me encuentro muy cómoda.

P: Cuando escribes, ¿cuál es tu rutina? ¿Empiezas a revisar y editar una vez finalizado el borrador de la obra o vas compaginando escribir y revisar al mismo tiempo?

R: Siempre tengo una rutina y además es un consejo que os doy a todos los jóvenes escritores también, que es: escribir todos los días. Tal vez haya días en los que no tengas la mente preparada, ese día hay que descansar completamente, o si tienes algún tipo de bloqueo, pero siempre digo que es como un tren en marcha, un tren antiguo a vapor: al principio tal vez cueste un poquito arrancar, pero una vez que has tomado la marcha todo es más fácil; por tanto hay que escribir todos los días. También suelo escribir siempre en silencio. Tal vez para inspirarme un poco, depende del capítulo que tenga que escribir, un poquito antes me pongo determinado tipo de música. Sobre todo suele ser bandas sonoras, por ejemplo la banda sonora de El código Da Vinci, compuesta por Hans Zimmer es una banda sonora que a mí me inspira muchísimo para hacer mi tipo de novela. Aparte de hacerlo en silencio, sí que es cierto que escribo un capítulo y me gusta corregirlo. No escribo toda la novela de un tirón, como se suele decir, y después la corrijo toda entera, porque no suelo ser de estas autoras que hay algún capítulo que no les guste y lo tiran a la papelera, sino que me gusta corregir siempre muy poquito a poquito para no desechar ni desestimar nada de lo que escribo. Si hay que desestimar un capítulo no pasa nada, pero me produce mucha desazón echar por la borda un capítulo que yo he escrito. Por tanto voy poquito a poquito, corrijo cada capítulo que escribo.

P: Y siguiendo con este tema, en el proceso de la revisión, cuando ya has acabado la obra, ¿entregas el manuscrito a alguien para que lo lea y te dé su opinión o prefieres volver a revisarla tú sola?

R: Normalmente suelo hacer todo yo sola. Antes se la daba a mi padre, pero desgraciadamente mi padre hace tres meses que ha fallecido, por eso ahora estoy proponiéndome tal vez buscar algún tipo de amigo o lector cero (que se llama), o lector beta, que también se suele llamar, que me diga, más que por el estilo de la obra, o por corregir, si realmente la historia le ha gustado. Pero suelo siempre enviarla a la editorial una vez ya muy muy corregida. Aunque tenga que revisarlo 20 veces, me gusta tenerlo muy afianzado. Y una vez afianzado, enviarlo a la editorial. Siempre, sí es cierto, que lo he enviado, como se suele decir, a pecho descubierto, y por ahora no he tenido ningún tipo de problema. A todas las editoriales les ha gustado y me lo han publicado, pero a partir de ahora quizás sí que busque algún tipo de lector cero, algún amigo de confianza, al que dar mi historia y que me diga si le ha gustado o no.

P: En el proceso de escritura de una novela, ¿el título de la misma está claro desde el principio o prefieres escribirlo una vez acabada la obra?

R: Esa es una buena pregunta (risas). Hay muchos autores que hasta que no tienen el título no se animan a escribir la novela, es como si el título fuera la luz de un faro o un guía; y yo soy todo lo contrario. Creo que hasta que no tengo la novela casi completamente escrita, no pienso en el título. Bien porque no se me ocurre uno que encaje, o bien porque lo quiero pensar muchísimo. Pero con El violín negro surgió de forma casi automática, el violín en esa novela era casi un personaje más. Con La hija de los sueños y El despertar del mal quería un título que fuera más metafórico, que mezclara fantasía, que fuera muy imaginativo; y con Ex libris se me ocurrió cuando me quedaban todavía dos capítulos por terminar, casi al final. Pensé que Ex libris sería muy bonito porque ya sabéis que los ex libris son los sellos que se ponen en un libro para significar que es tuyo, que es de tu pertenencia, y la protagonista de ese libro lo que hace es personalizar también su historia y crear su propio libro, así que pensé que era un título – en latín – muy corto y muy poderoso; y me gustó. Y en los siguientes, ahí no os voy a dar la primicia (risas), ahí sí voy a mantener el misterio, pero también me costó decidirme. Hay una novela que está ambientada en Dublín y ese título me costó decidirlo muchísimo, e intenté que fuera algo muy metafórico, muy sonoro, muy bonito. Me gusta que sean títulos que encajen bien con la novela. Al igual que el nombre de los protagonistas, siempre intento que sean nombres que indiquen algo, que signifiquen algo en concreto.

P: Y cuando creas un personaje, ¿lo imaginas ya directamente con el nombre también?

R: Voy a decir otro consejo para los jóvenes escritores: yo siempre para cada novela intento tener un cuadernito. Imaginaos la cantidad de cuadernitos que tengo en mi casa (risas), porque aunque esa novela no llegue a buen puerto, siempre tengo ese cuadernito por si acaso quiero retomarla en el futuro. En esa libretita intento poner no solamente la trama sino alguna escena, micro escena, algún diálogo, y ahí siempre vienen los personajes. Entonces cuando los tengo ya más o menos delineados, cuál es su nombre, qué significa, me gusta siempre saber qué significa el nombre, o si el nombre es algún tipo de símbolo, o por ejemplo cómo son los personajes físicamente, mentalmente, es decir, configurar un perfil del personaje. A mí me suelen preguntar también: ¿eres una autora de mapa o de brújula? De mapa es que tienes todo ya absolutamente programado, un esquema ya muy concreto de lo que quieres hacer. Y de brújula es que empiezas a escribir el libro y tienes que guiarte por tu instinto y dejar que todo fluya. A mí eso me parece muy arriesgado, y más para el tipo de libro que yo escribo, que claro, es casi como un puzle que todo al final tiene que concordar. Entonces, ser una escritora de brújula en mi caso es muy difícil, pero sí que es verdad que aunque tenga todo muy esquematizado, muy programado, siempre dejo que los personajes por muy marcada que esté su personalidad, a veces hagan un poco lo que quieran también, dejarles un poco de libertad, y a veces parece mentira, pero sorprenden. Aunque estén vivos en nuestra imaginación, nos sorprenden a veces los giros que puede también tomar la trama.

P: Cambiando un poco de ámbito, ¿qué opinas de los cursos y talleres de escritura creativa, has participado en alguno?

R: Yo personalmente no he participado en ninguno, creo que personalmente mi modo de escribir no es que sea autodidacta, podría denominarse así, pero es el amor que yo sentía por la literatura y digamos que es la pasión por tantos libros que yo había leído; y recuerdo que mi padre siempre me decía cuando yo tenía 10 o 11 años: Esta chica, con todo lo que está leyendo, esta chiquilla tendrá algún día que volcar todo ese amor por los libros y por la literatura. Y así fue. Hubo un día que me sentí preparada y me volqué a escribir. Y digamos que vomité todo ese amor que yo tenía por los libros. Pero no veo absolutamente nada de malo en los talleres de escritura creativa o de escritura en general, absolutamente para nada. Es más, incluso he pensado en impartir tal vez alguno de ellos, porque hoy en día está muy en boga, sobre todo para jóvenes escritores, que personas como nosotros, como ya autores que estamos casi consagrados, les demos consejos, les demos una guía por donde ellos pueden partir y creo que sería muy bonito. Formar parte de un taller literario que no solamente fuera un taller, sino que fuera un lugar de debate también, para jóvenes autores, siempre enfocado al público joven, no sé por qué siempre es el que más demanda este tipo de literatura hoy en día y el que quiere además formarse para este tipo de literatura, y me parece algo maravilloso.

P: Pues hasta aquí llegan las preguntas, muchas gracias.

R: Gracias a vosotras.

¡Espero que os haya gustado leer la entrevista tanto como a mí me gustó compartir ese tiempo con Sandra!

Podéis leer la reseña que hice de su último libro, Ex Libris, aquí.

“Ex libris”, de Sandra Andrés Belenguer – {Bookreview}

Titulo: Ex Libris
Autora: Sandra Andrés Belenguer
Editorial: Everest
Libro autoconclusivo
Formato:Tapa blanda con solapas
Páginas:396
Fecha de publicación: noviembre de 2012

ISBN:978-84-441-4828-1 
PVP:14.96
Edad: a partir de 12 años

Sinopsis:

Lara es apodada como La nueva o Bicho raro en todos los institutos en los que se matricula. La principal razón de su marginación es que Lara solo parece interesada por la literatura y no es nada hábil en las relaciones sociales. Cuando ha conseguido tener alguna amiga, tampoco ha sabido conducir bien esa amistad.

Lara vive en París, ciudad a la que sus padres han emigrado dos años antes. Cuando tuvo que mudarse pensó que ese cambio de lugar supondría para ella una oportunidad para recomenzar una vida que no le gustaba. Sin embargo, en su nuevo instituto continúan las risas, los murmullos y la actitud distante de sus compañeros.

Agobiada por un suceso desagradable con los gamberros de su clase, se va a un parque cerca del cual descubre una extraña librería, la librería Blanchard. El cartel de la librería es un libro abierto con las letras Ex Libris y dos interrogantes en él. Aunque la librería parece muy antigua y cerrada al público, llevada por su incansable curiosidad y para refugiarse de la lluvia, Lara decide entrar. El librero, un tipo extraño, la cita para días más tarde. A partir de ese momento, Lara comienza el fin de su solitaria existencia e inicia su propia aventura…

Libro

Opinión personal:

Este libro sorprende nada más ver la portada, una auténtica preciosidad. Y al abrir el libro nos encontramos con que hay tres tipos de páginas: páginas de un color normal, páginas negras y páginas grises. Esto está unido directamente al transcurso de la historia y estéticamente es muy original. (Además tuve la suerte de conocer a la autora y entrevistarla y ¡tengo el libro firmado! Muy pronto podréis leer la entrevista).

Una de las cosas que más me ha gustado del libro ha sido las numerosas referencias a autores y a personajes de diversas novelas que hay a lo largo de la historia. Me parece un recurso muy bueno para promover de alguna forma la lectura de los clásicos, sin que llegue a ser pesado.

En cuanto a la historia, es difícil hablar de ella sin desvelar absolutamente nada, pero lo voy a intentar. Aunque en un principio la novela puede parecer de ficción o fantasía, hay mucho más entre las páginas: también hay un misterio. Por sí solo, todo lo que le sucede a la protagonista desde que entra en esa extraña librería es misterioso, pero además hay un auténtico enigma que tiene que resolver.

Yo no suelo leer muchos libros de misterio, por lo que no estoy acostumbrada a ir uniendo las pistas y averiguar nada antes de que el libro nos lo presente, por lo que solo puedo hablar desde mi experiencia personal. Para mí, cada nuevo descubrimiento, por pequeño que fuera, me sorprendía mucho. Aunque es verdad que a lo largo de la historia la autora nos va dejando pequeñas pistas para que vaya todo encajando, a mí lo único que me producían era confusión y ganas de leer más, de leer hasta que supiera exactamente qué era todo aquello. Cuando finalmente se descubre todo el entramado de personajes que confluyen, de acciones y de razones de esas mismas acciones, no fue solamente un alivio (que lo fue, porque no entender nada no es una sensación muy agradable), sino que fue de nuevo una sorpresa. Al final no se trata únicamente de llegar a la resolución del misterio, sino que la historia se nos presenta de una forma mucho más compleja de lo que en un principio nos había podido parecer. En conclusión, la novela está ligada profundamente a la literatura, y el giro que le da la autora para introducir esa característica en la acción es increíble.

El estilo es sobrio y adecuado al vocabulario de la época en la que se desarrolla, pero sencillo y natural. La autora consigue que no sea difícil acostumbrarse a las formalidades y expresiones, lo que además le da un toque diferente frente a la mayoría de novelas juveniles.

En cuanto a los personajes, tengo que reconocer que no me he identificado excesivamente con Lara. La protagonista me ha caído bien y me ha parecido un personaje fuerte pese a que pueda parecer todo lo contrario, pues durante toda la novela se muestra que tiene el coraje de seguir siendo fiel a sí misma sin importar la opinión de los que la rodean.

El personaje del librero es uno de los que más me ha gustado de toda la historia, pues es enigmático de principio a fin, y no se sabe muy bien si va a acabar resultando bueno o malo.

Otro de los personajes importantes en la novela es Julien, todo un caballero francés del silgo XIX y aunque en ocasiones me ha parecido un poco inverosímil, ¿quién no desearía tenerlo a su lado?

También hay personajes más ligados a ese mundo misterioso, de fantasía por así decirlo, que me han gustado mucho. La mujer de túnica blanca (si habéis leído el libro sabréis quién es, y si no, así tampoco es spoiler), me parece un pilar central en la novela y le da un toque diferente al misterio, pues introduce un mundo sobrenatural dentro del propio mundo del libro. Las descripciones, tanto de ella como de las dos criaturas que la acompañan, son muy visuales y fascinantes, hasta el punto que en ocasiones me parecía estar leyendo un comic en lugar de una novela.

Hubo un momento en el libro en el que me pareció que la autora se había tirado una piedra a su propio tejado, lo que me dejó un poco patidifusa. En cierta escena se reflexiona sobre los sentimientos de los protagonistas, y ello se presenta como algo natural, complicado pero razonable. Sin embargo, conforme el monólogo interno de Lara se va desarrollando, la situación se presenta cada vez más inverosímil, y aunque es comprensible ese punto de vista – porque de hecho técnicamente es muy poco probable – me parece que no juega exactamente a favor de la historia.

En cuanto al final del libro, tengo sentimientos encontrados. Hay tres escenas que considero importantes, la del epílogo y lo que ocurre en los capítulos anteriores. La respuesta de Lara a la propuesta del librero me decepcionó bastante, pues tal y como es la protagonista, pensé que iba a reaccionar de forma diferente. Y una propuesta de ese calibre no se rechaza así como así,¿no? Yo al menos me lo habría pensado bastante antes de darle una negativa. Después, la escena del reencuentro, aunque un tanto inverosímil y pastelosa, me alegró muchísimo. Que después de todo lo que han pasado, aquello fuera posible que sucediera, es ciertamente hermoso y esperanzador. Y por último, el epílogo es una nueva oportunidad, casi una invitación a los lectores a crear una continuación – aunque no sea realmente una continuación – a la historia, una historia paralela en la que el amor por la literatura esté tan presente como en la obra de Sandra Andrés Belenguer.

Lo recomiendo mucho, tanto para amantes de la literatura como para los que simplemente disfrutan leyendo un buen libro de misterio, aunque el registro de la novela es juvenil.

Podéis ver mi reseña en goodreads aquí.

¿Y vosotr@s, ya habéis leído el libro o tenéis ganas de leerlo?

Feria del libro – Book Haul {Botín literario}

La Feria del Libro de mi ciudad se desarrolló del 30 de mayo al 7 de junio, y tuve la suerte de poder ir dos días en los que me compré algunos libros, que aquí os enseño.

Book Haul Junio

En primer lugar: Te amaré cuando te encuentre, de Míchel Suñén. Ya le tenía el ojo echado a esta historia desde el Día del Libro, 23 de abril, y finalmente lo compré. El autor estuvo varios días firmando en la feria de mi ciudad, ¡así que pude conseguir que me lo dedicara! Solo lo he llegado a ojear un poco, pero ya me ha sorprendido. En cuanto a estilo, presenta una diferencia con la mayoría de novelas, y es que en su caso, Míchel Suñén no utiliza el guión largo para añadir información después de la intervención de un personaje, sino que utiliza una coma. Pude hablar con él y le pregunté acerca de este hecho, para mí totalmente nuevo, y me explicó que lo consideraba una forma más fluida, menos formal y más personal de escribir.

Por esas fechas ya sabía que Diego Ojeda iba a venir a mi ciudad a presentar su nuevo libro, así que aproveché y me compré Siempre donde quieras. Muy pronto podréis leer la entrada sobre este encuentro que tuvimos en la Casa del Libro. Ya había leído de este cantautor Mi chica revolucionaria y me había gustado, así que me animé a seguir leyendo al canario.

Siguiendo con mis recientes adquisiciones poéticas, está Herido diario, de Rayden. Al contrario que Diego Ojeda, de este cantante de rap y poeta no había leído nada hasta el momento, pero me convencieron unos cuántos versos y ahora el librito está en mi casa. Ya os contaré qué tal, próximamente haré un wrap-up (o resume tus lecturas) de estos libros de poesía, junto con La triste historia de tu cuerpo sobre el mío. Y quién sabe, quizás caiga algo de Loreto Sesma también.

Por último, pero no menos importante, El papel pintado amarillo, de Charlotte Perkins Gilman. Mi profesora de inglés me había hablado bastante de este pequeño libro autobiográfico y me interesaba mucho por el tema que trata – la locura. Lo empecé a leer en ebook pero al ver en la Feria del Libro una versión bilingüe del mismo, no me pude resistir. Y la portada, ¿habéis visto la portada? Es preciosa. Ya en su tiempo tuvo una gran repercusión inmediata en su entorno, pues el psiquiatra que estaba tratando a la autora, al leer los efectos que se relatan en la historia, cambió sus procedimientos notablemente, no solo con ella, sino con muchos de sus pacientes.

Además, me picó la curiosidad el libro Música para feos de Lorenzo Silva, publicado recientemente, aunque no me decidí. ¿Algun@ de vosotr@s lo ha leído o tiene intención de leerlo? Las críticas que he visto por goodreads tampoco son muy clarificadoras.

También me llamó la atención un libro que tenía intención de comprar pero al final no me compré: Licantropía, de Carles Terés. Cuyo autor asistió dos días para firmar libros, pero no pude ir. Quizás en el futuro le dé una oportunidad y finalmente averigüe de qué trata realmente el libro, pues la sinopsis es bastante ambigua.

¿Y vosotros, habéis comprado muchos libros en la Feria del Libro?

El mercader de Venecia – obra de teatro

El pasado 8 de mayo fui a ver al Teatro Principal de mi ciudad “El mercader de Venecia”, una adaptación de la obra de Shakespeare. (Sí, últimamente voy bastante al teatro, y también tengo bastantes posts atrasados). Nunca he leído esa obra, ni tampoco la he visto interpretada, aunque sí que sabía de qué trataba, pues en el instituto nos hicieron leer para clase de inglés un libro adaptado.

La puesta en escena fue bastante buena, pero más que a vestuario, me refiero a los distintos elementos que utilizaban para representar y diferenciar las escenas. Durante toda la obra, el elemento que unía las diferentes ciudades e historias era una estructura, aparentemente de madera, algo elevada del suelo y de forma rectangular. Ocupaba gran parte del escenario de forma longitudinal, y los personajes interactuaban con el objeto constantemente: se subían a ella, se sentaban en ella, simulaban que era uno de los muchos muelles de Venecia, etc. Al final de la obra me sorprendió bastante que todos los personajes se pusieran a empujar esa estructura para girarla y acabar exactamente igual que estaba. Aquello me pareció algo simbólico, por ejemplo podría significar el paso del tiempo (al asemejarse a la vuelta que dan las agujas del reloj).

Una aportación original fue, que además de desarrollar la obra siguiendo la idea de Shakespeare, introdujeron un personaje que no aparecía antes: el conde aragonés. Fue muy gracioso ver actuar a ese individuo hecho de tópicos y acento cerrado. Desconozco si adaptan ese personaje a la región en la que actúan, pero si es así, supone un avance y mucho más trabajo con respecto a interpretar la obra exactamente igual ciudad tras ciudad.

En cuanto a los personajes, me gustó sobre todo la actuación de Porcia y su doncella, junto con Shylock y Bassanio. Estos personajes en concreto me parecieron muy reales y bien definidos.

En general, la obra me gustó bastante, y aunque ya conocía a grandes rasgos la historia, me gustó volver a recordarla, de la mano del director Eduardo Vasco.

5 seconds of summer – concierto de 5SOS en Madrid

Hace ya más de un mes y todavía no puedo encontrar las palabras, adecuadas o no, para expresar lo que para mí significó el 6 de mayo. Ese día tuve la oportunidad de ver a una de mis bandas favoritas en concierto – 5 seconds of summer, también conocidos como 5SOS. El concierto tuvo lugar en Madrid y formaba parte del ROWYSO Tour – Rock Out With Your Socks Out – como única fecha en España.

Fue mi primer concierto fuera de la ciudad donde vivo y, por decirlo de alguna manera, también fue mi primer concierto “importante”, y con eso me refiero a la cantidad de personas que podían asistir a él, ya que el Barclay Center es un estadio bastante grande. Todo lo que significaba ese concierto, comprar las entradas, la espera, la cuenta atrás y los nervios, todo parecía lejano e irreal, como si fuera demasiado bonito para ser de verdad. Durante todo el día estuve nerviosa y emocionada al mismo tiempo, sin llegar a creerme que, después de tanto tiempo, solo en unas horas iba a estar allí.20150506_202521

Hacer cola junto a mi amiga, conocer a dos de mis ifs, y finalmente, entrar al estadio. Me sorprendió lo enorme que era, y al mismo tiempo, lo cerca que estábamos del escenario. En realidad, no estábamos para nada cerca del escenario, estábamos en grada central, pero para mí aquello era mucho más de lo que había podido esperar. En poco tiempo comenzaron a tocar los teloneros – Hey Violet – con las consiguientes menciones a 5sos y los gritos de emoción de los presentes. Hubo una pausa en la que pusieron música y poco a poco fui creyéndome que estaba ahí, ahí mismo, esperando lo inesperado, ver a uno de mis grupos favoritos. En el intermedio entre Hey Violet y 5sos pusieron una canción de McFly, y la emoción aumentó un poquito más.

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La cuenta atrás comenzó y con ello una placentera agonía por verlos salir al escenario por fin. Y salieron. Y estaban allí, a unos cuantos metros de mí, más cerca de cientos de metros que de pocos metros, pero allí al fin y al cabo. No me podía creer que los estaba viendo con mis propios ojos, sin necesidad de una pantalla como intermediario (aunque las había, y para qué mentir, eran muy útiles).

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Tocaron todas y cada una de las canciones del setlist, y además tocaron Pizza, aunque Ash no bajó a cantar por problemas de la estructura del escenario (una pena). Fueron un poco gamberretes y se largaron del escenario cuando todavía faltaban una o dos canciones por tocar, despidiéndose con prisa, dejándonos a todos con cara de idiotas. Sin embargo, las luces seguían apagadas, lo que acrecentaba nuestra confusión. Finalmente, poco a poco, todo el estadio comenzó a corear “5sos” y al fin, salieron otra vez.

Bailé, salté y canté como una loca, todavía no sé cómo al día siguiente no amanecí afónica y zombie perdida. Cuando salimos del estadio la realidad me cayó como una losa, se había acabado. Un día entero que llegaba a su fin, y parecía que no hubieran pasado ni apenas quince minutos. Estar allí fue como si estuviera en el lugar en el que debía estar, como si de alguna forma durante dos horas todo encajara. Escuchar durante más de año y medio a 5sos, viéndoles sacar canciones nuevas, videoclips, su primer álbum… y de repente, ahí estaban, en el mismo recinto que yo, respirando el mismo aire, tratando de hablar unas cuántas palabras del mismo idioma. Dejar entrar a cuatro personas en tu día a día con sus letras, sus ritmos y sus tonterías, como si fueran algo sacado de otra galaxia, y de repente, tenerlo allí. Casi al alcance de la mano.

No hay que decir que esa noche casi no pude dormir, toda la emoción y la experiencia que no se puede describir de otra forma más que diciendo que fue perfecto. De principio a fin, fue muchísimo más de lo que esperaba. Fue espectacular. Y supe que, si volvían a España, iba a hacer todo lo posible por estar allí de nuevo.

Ahora, después de más de un mes, los recuerdos y las imágenes comienzan a parecerme soñadas, pero entonces miro la pulsera que descansa en mi muñeca, que siempre va conmigo, y me doy cuenta de que fue real. Estuve allí, y esa experiencia jamás me va a abandonar.

Solo puedo decir gracias. Gracias por ese momento, gracias por esa noche, gracias por todo.